
Entre palas y fermentos: fabricar nuestros bioinsumos
El jueves 10 de setiembre tuvo lugar en el Centro Emmanuel un taller de elaboración de bioinsumos, preparados de base biológica ¡de nuestros suelos para nuestros suelos! Con la guía del productor Camilo Ramos y la ing. agrónoma Ivette Sibille – en el marco de los proyectos Senda Agroecológica del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) – se reunieron una treintena de productoras y productores rurales de la zona, participantes de grupos de acompañamiento técnico y otras personas interesadas, quienes aprovecharon la mañana soleada para conocer y preparar diferentes bioinsumos. Pensados como recursos para la fertilización de los suelos, control biológico de enfermedades en animales así como herbicidas, fungicidas y demás aplicaciones necesarias para la producción rural en los diferentes rubros.
Entre mates y conversas, la mañana avanzó con la presentación por parte de la dupla facilitadora, de cada uno de los insumos propuestos a elaborar. Previamente sucedió el acopio de los mantillos y demás recursos que cada productor acercó desde su predio, para poder generar los MEN, Microorganismos Eficientes Nativos. Esta estrategia de promover el desarrollo de la comunidad microscópica de bacterias ácido lácticas, actinobacterias, levaduras y hongos filamentosos está a la base de otros biopreparados, pues consiste en potenciar aquellos organismos favorables para la fertilidad del suelo, el control de patógenos y el saneamiento de las aguas servidas.
¿Dónde encuentro los Microorganismos Eficientes Nativos?
En el mantillo de monte nativo, preferentemente y del lugar de mayor variedad de árboles posible. Se puede juntar de varios lugares. Se junta lo más cerca posible de hacer la mezcla para evitar pérdida de microorganismos. No raspar la tierra. No muchos materiales recién caídos. Momento ideal de recolección es la primavera que hay mayor actividad. Si hay zonas de Color blanco, naranja, café, crema, olor rico, es de donde hay que sacar. También se pueden usar trampas de arroz.
Las elaboraciones que siguieron fueron Bokashi, abono orgánico fermentado elaborado a partir de una mezcla de materiales orgánicos, minerales y microorganismos, contando con la melaza como principal fuente de energía para los microbios durante el proceso de fermentación. También se practicó el proceso de Hidrólisis de Proteínas en base a lana. Este proceso consiste en la ruptura de las cadenas de aminoácidos de las proteínas, para dejarlos libres. Se consigue haciendo una mezcla de hidróxido de potasio y agua y el origen de la proteína, que puede ser utilizando cuero, lana o plumas. Su utilidad está orientada al desarrollo vegetativo de todos los cultivos hortícolas y en todas las etapas, desde los plantines hasta en cultivos, así como también en los frutales, pudiendo aplicar vía foliar y también en fertirriego.
Por último se abordó la preparación del Agua de Vidrio, mezclando ceniza vegetal con cal y agua, aporta silicio, calcio y potasio a los cultivos. Quedó como «deber» para el Centro Emmanuel continuar con la fermentación del Bokashi, para luego poder retornar a cada participante el bioinsumo para que pueda utilizarlo para el cuidado y potenciamiento de su producción. Como cierre de la actividad, parte del grupo se reunió en el comedor para disfrutar de un rico guiso y continuar intercambiando sobre las prácticas agroecológicas en nuestra región y la importancia de incorporar los bioinsumos como estrategia efectiva en el marco de las necesarias transiciones hacia modelos productivos sostenibles, sustentables y que sigan conformando una cultura para el cuidado de la vida, desde la más microscópica.







